chitterlings

(redirected from Chinchulines)
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A food derived from pigs which is popular in the southern US

chitterlings

cross-sectional rings of the large intestine of the pig; usually deepfried quickly to a crackling, crisp delicacy.
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A Los Chinchulines, que cambiaron su nombre por la Organizacion Para la Defensa de Indigenas y Campesinos (OPDIC) (Bellinghausen, 2007), se les atribuye como minimo una docena de ataques entre 1995 y 1998.
It accelerated eight years ago when the Chinchulines -- named for "Chinchulin," the nickname of their leader, Geronimo Gomez -- imposed their authority through force and reaped enormous profit by selling gravel from two local quarries to a company building roads into the nearby Lacandon jungle.
que obtuvo el Ejercito de los chinchulines, de los mascaras rojas y de todos esos grupos con nombres exoticos que hasta dan entrevistas de prensa senalando que no soltaran las armas si no lo hacen los zapatistas?
En 1996, en el municipio de Chilon, el grupo paramilitar de los Chinchulines intento lincharlo: "Habia un comando de la policia estatal a dos kilometros del poblado de Bachajon, pero no intervinieron a pesar de que durante la noche habian linchado a un profesor; lo amarraron con alambre de puas y lo arrastraron por todo el pueblo, lo colgaron, le echaron gasolina y lo quemaron.
Estas agrupaciones han insistido que al menos operan en Chiapas 7 grupos paramilitares denominados Chinchulines, Alianza San Bartolome de los Llanos, Paz y Justicia, Movimiento Indigena Revolucionario Antizapatista, Los Degolladores, Mascara Roja y Los Enchalecados.
De acuerdo con la investigacion de Hidalgo, el crecimiento de los grupos paramilitares --con vinculos y apoyos del Ejercito, el gobierno del estado o el PRI-- fue paulatino: aparecieron dos en 1994: los Aguilares y la OCOPECH; otros tres en 1995: Paz y Justicia, Chinchulines y Alianza San Bartolome de los Llanos; otros tres en 1996: Mascara Roja, Los Chentes y Justicia Social; siete en 1997: los priistas de Chenalho (responsables de la masacre de Acteal), Movimiento Indigena Revolucionario Antizapatista (MIRA), la Organizacion Clandestina Revolucionaria (OCR), Amatenango de la Frontera, Simojovel, Frontera Comapalapa y Chicomusuelo; y 12 en 1998 --"el ano del paramilitarismo en Chiapas"--: los Tomates, los Punales, los Platanos, los Quintos, los Carrancistas.
Armando del Rio Leal, fiscal de esa Unidad --que suplio a la Fiscalia Especial para el Caso Acteal-- dice en entrevista que se integraron 56 averiguaciones previas y comparecieron 948 personas --unas como testigos y otras como inculpadas--, a pesar de lo cual, "no se ha podido acreditar la existencia" de los grupos Los Tomates, Los Punales, Los Carrancistas, Los Chinchulines, Botas, Los Aguilares, Los Chentes, Los Quintos, Los Shoshepes, Mecos, Tzaes, Shiles, Votees, Patees y Guashes.
Al parecer, MIRA articularia a Los Chinchulines y a Paz y Justicia en un solo frente que cerrada el cerco paramilitar alrededor de las bases zapatistas de los Altos, el Norte y la selva Lacandona.
Los extranos, los ajenos, les llaman grupos paramilitares: Paz y Justicia, Chinchulines, Mira, Mascara Roja, asesinos de Acteal, asaltantes de El Bosque.
Dias pasados, 26 indigenas tzeltales, presuntos integrantes del grupo paramilitar Los Chinchulines, decidieron realizar un platon y en uno de los patios improvisaron un campamento con mantas y cobijas, y senalaron que estaran ahi "hasta quedar libres".
Sobre este ultimo, cuenta que el escenario se fraguo lentamente desde 1996 a traves de los grupos paramilitares del PRI, entre los que menciona a Primera Fuerza, Mascara Roja, Chinchulines, Alianza San Bartolome de los Llanos, Fuerzas Armadas del Pueblo, Paz y Justicia, Movimiento Indigena Revolucionario Antizapatista (MIRA), Degolladores y Tomas Munzer; asi como a los que se ha visto, pero no identificado, en los municipios de Simojovel, Huituipan, Larrainzar, El Bosque, Frontera Comalapa, Chilon y Pueblo Nuevo Solistahuacan.
Las actitudes de Desarrollo, Paz y Justicia (y de los funcionarios locales y la Sedesol que los apoyo economicamente), de Mascara Roja y de Los Chinchulines, son indefendibles, entre otras por la impunidad a la que aspiran y por el cinisimo de que se ufanan, pero la complejidad del panorama, la fosilizacion de rencillas y agravios, y los brotes de sectarismo observados del lado filozapatista, obligan a los integrantes de la sociedad civil y la opinion publica a exigir un recuento puntual de todos los hechos.