alfombrilla

alfombrilla

drymariaarenarioides.
Mentioned in ?
References in periodicals archive ?
Colocar el pepino, aguacate y manzana en el centro y enrollar la alfombrilla haciendo un rollo con el alga.
En diversas localidades del actual estado de Mexico, aparecieron enfermedades como dolor de costado, alfombrilla y pulmonia; que afectaron mas a los ninos.
Se mantienen aquellos con entrada propia en el DRAE que tienen un concepto concreto asignado, por ejemplo alfombrilla o platillo.
Es esta vision la que entrega Juan Bustos (1995: 12) al senalar que el uso de coca en los pueblos precolombinos paso de lo meramente religioso (consumo chamanico) a lo comunitario como especie de medicamento para la cura de enfermedades como la alfombrilla, la colerina, la pulmonia, el asma, la fiebre, el reumatismo, el dolor de cabeza, el dolor de estomago y la enfermedad de las alturas (chojchi).
41 metros), "forrados en Badana encarnada y guarnecidos con galon de seda y tachuela dorada con la cubierta de alfombrilla verde y otros colores"-- tasados en 120 reales--y otros cuatro similares, de las mismas medidas y 1/3 de alto, "forrados en Badana encarnada, guarnecidos con galon de lana y tachuelas doradas" (56 reales)" (47).
Por eso experimentan hoy rigurosos achaques, cuyo origen no se puede decir fuese absolutam[en]te el terremoto, pues antes de el se habia ya introducido una peste de alfombrilla o sarampion q[ue], habiendo venido del Peru, en Chile se recibio como cosa de poca monta.
Los indigenas le indicaron --o el sacerdote se esforzo en propalar la version-- que en estas luchas cosmogonicas siempre salia victorioso el dios catolico y que "aquel por vengarse embia entre los yndios pestes de viruelas, alfombrilla, u otras enfermedades.
A la entrada de las oficinas ha sido colocada una alfombrilla con el retrato de Gadafi en uniforme de gala, para que los visitantes se limpien los zapatos en la cara del dictador.
Hoy por hoy tenemos nuestra cartera repleta, y por desgracia en su mayor parte poesias, lo que hace pensar, con perdon de nuestros lectores, si no se habra desarrollado otra peste tan temible como la alfombrilla (ILS 30, 13).
En 1645, la alfombrilla y la viruela diezmaron las poblaciones de Quito, Latacunga, Ambato, Riobamba y Azuay; volviendo a verse, en 1693, azotadas por el sarampion y la viruela que causaron estragos verdaderamente terribles y desesperantes (Navarro y Enriquez, 1929).